Desde que el ser humano vive en comunidad ha necesitado establecer principios que orienten el comportamiento en su relación con los demás. Tales principios, como la honestidad, la responsabilidad, la verdad, la solidaridad, la cooperación, la tolerancia, el respeto y la paz, entre otros, son conocidos y transmitidos como valores universales. Para facilitar su comprensión, el doctor Daniel Heissenberg recordó que los valores se clasifican según los siguientes criterios:

• Valores personales:
Son los pilares sobre los cuales las personas construyen su vida. Constituyen la guía para relacionarse con los   demás. Son una mezcla de valores familiares y valores socioculturales, a los que el individuo les añade valoraciones propias que surgen de sus vivencias.

• Valores familiares:
Son principios que se valoran en el seno familiar, distinguen lo bueno de lo malo. Son las creencias que los padres heredan de sus familias y que a su vez sirven para educar a sus hijos. Son principios básicos del comportamiento inicial en sociedad. Se transmiten a través de todos los comportamientos en familia: desde los más sencillos hasta los que podríamos llamar solemnes.

• Valores socioculturales:
Están presentes en la sociedad donde se vive. Van cambiando a lo largo de la historia y pueden coincidir o no con los valores familiares y personales. Es una mezcla compleja de distintos tipos de valoraciones, que muchas veces son contrapuestos o plantean dilemas. Por ejemplo: si socialmente no se fomenta la cultura del trabajo, el valor del trabajo como medio de realización personal, indirectamente la sociedad termina fomentando antivalores como la deshonestidad, la irresponsabilidad, el delito, la corrupción. Otro ejemplo de los dilemas que pueden plantear los valores socioculturales ocurre cuando se promueve que "el fin justifica los medios". Con este pretexto, terroristas y gobernantes arbitrarios justifican la violencia, la intolerancia y la mentira, alegando que su objetivo final es la paz.

• Valores materiales:
Permiten subsistir. Tienen que ver con las necesidades básicas del ser humano, como alimentarse o vestirse. Son importantes en la medida en que son necesarios. Forman parte del complejo tejido que se forma de la relación entre los valores personales, familiares y socioculturales. Cuando se exageran, los valores materiales entran en contradicción con los espirituales.

• Valores espirituales:
Se refieren a la importancia que se les da a los aspectos no materiales de la vida del hombre. Son parte de las necesidades humanas porque permiten sentirse realizado. Le agregan sentido y fundamento a la vida, como ocurre con las creencias religiosas.

• Valores morales:
Son las actitudes y conductas que una determinada sociedad considera indispensables para la convivencia, el orden y el bien general.